Seguimos con el capítulo 2 de “Inteligencia artificial generativa para gente real”, una serie semanal para la Cadena Ser, en «A vivir Cantabria», junto a Conchi Castañeda. En este segundo capítulo explico mi visión personal del decálogo de uso de la IA y vemos cómo podemos ahorrar tiempo a la hora de redactar un correo electrónico con la ayuda de la IA. Se puede escuchar el programa aquí, a partir del minuto 37:00: https://cadenaser.com/audio/ser_cantabria_avivircantabria_20251109_130437_140000/
¿IA sí vs IA no? La pregunta correcta es: ¿IA cómo?
La Inteligencia Artificial Generativa ha pasado de ser un concepto de ciencia ficción a una realidad que está redefiniendo nuestro trabajo, nuestra creatividad y nuestra vida cotidiana. Pero, junto a la fascinación, surge la confusión y, en ocasiones, el miedo. ¿Estamos usando esta potente herramienta de forma consciente y responsable?
En el programa de hoy comparto mi visión personal para enmarcar el uso de esta tecnología: un Decálogo de ideas fundamentales que, como una brújula, nos orientan hacia un manejo ético y eficiente. Si te preocupa cómo integrar la IA sin perder el control o la esencia de tu trabajo, ¡sigue leyendo!
Las 10 claves esenciales para un uso consciente de la IA generativa
1. La IA es una herramienta, no un fin en sí mismo
Me encantan las herramientas de IA, pero no deben ser un fin en sí mismo. Es muy fácil fascinarse por los alardes técnicos, ver cómo genera una imagen o un texto increíble y quedarse ahí. Pero la IA es una herramienta, como un martillo. El martillo no es el objetivo; el objetivo sería por ejemplo colgar un cuadro. No debemos perder de vista para qué la usamos.
2. Fascinación e inquietud al 50%
Mantener esta dualidad es sano. Por un lado, me fascina porque hace mi trabajo más fácil y, como veremos en las próximas semanas, aumenta mi creatividad. Pero por otro lado, me inquieta. Sabemos que puede generar muchos conflictos si es mal utilizada: desinformación, sesgos, suplantación de identidad… No hay que ser ingenuo. La IA no es neutra y mal utilizada puede ser muy perjudicial.
3. El Dilema no es ‘IA sí vs. IA so’, sino ‘IA cómo’
La IA es una ola gigante que ya tenemos encima. Cada uno de nosotros elige si se deja arrollar por ella o si intenta surfearla. Por eso, hay que tener cuidado con ser negacionista de la IA desde posturas de miedo por desconocimiento, o incluso de superioridad moral o intelectual. Tenemos la IA generativa y hay que hacer una reflexión colectiva sobre las reglas del juego que nos marcamos para un uso ético y responsable. Y a mí me gustaría que esto no lo decidieran unos pocos, sino que estuviera en un debate social lo más amplio posible.
4. ¿La IA nos va a quitar el trabajo?
Es la pregunta del millón. A medio y largo plazo, seguro que vamos a un modelo donde trabajamos menos horas a la semana. Pero a corto plazo, la IA no te va a quitar el trabajo. Te lo va a quitar quien sepa manejar la IA mejor que tú. Por eso es tan importante formarse y estar al día.
5. Manejar la IA requiere tiempo o dinero (o ambas cosas a la vez)
Hablando de dinero. Por un lado, a veces hace falta contar con buenos ordenadores que nos permitan hacer correr aplicaciones en nuestro ordenador en local, sin necesidad de conexión a internet. O a veces hay que pagar suscripciones por aplicaciones potentes en la nube. Hablando de tiempo, y esto es lo más importante, hay que formarse. Hay que dedicar horas a aprender, a practicar y a reflexionar ética y tecnológicamente sobre cómo usar las herramientas. ¿Dónde nos formamos? Hoy en día todo lo tenemos accesible a golpe de clic. Youtube para mí es la gran enciclopedia abierta del siglo XXI. Está todo, y hay gente muy talentosa que comparte sus conocimientos, lo que permite formarnos prácticamente en cualquier cosa. También es cierto que hay mucho contenido basura y la clave es aprender a diferenciar unos de otros.
6. La IA no acabará con la creatividad, la potenciará
Eso sí, siempre que se utilice bien. La IA no sustituye la creatividad humana, sino que actúa como un catalizador que amplía nuestras ideas. Su potencial surge cuando la usamos de forma consciente, complementando nuestra imaginación. Ya lo empezamos a ver la semana pasada con el reto del cuento y lo iremos comprobando en los retos que vamos a ir haciendo en las próximas semanas.
7. Quiero hacer mejor, no más
Y, sobre todo, quiero tener más tiempo para pensar, para tomar decisiones, para dedicar atención a las cuestiones importantes. Si usamos la IA solo para entrar en un bucle de frenesí y producir más y más rápido, no habremos ganado gran cosa, más allá de tener más estrés y ansiedad en el día a día, si cabe.
8. La IA no va a hacer mi trabajo, pero será mi mejor asistente
Me gusta decir que con la IA soy un «Alfonso supervitaminado». Pero ¡ojo!, no quiero renunciar en ningún momento a controlar mi flujo de trabajo. Si cedemos todo el control y caemos en el exceso de delegación, nos «acomodamos» y dejamos de pensar. Pensamos menos y peor. Así que mucho cuidado con la “delegación cognitiva”, que produce lo que se llama “deuda cognitiva acumulada”.
9. Cuidado con las «alucinaciones» de la IA
Los errores de la IA se llaman así, alucinaciones. La IA generativa no es perfecta y comete errores. Se puede inventar datos. A veces devuelve datos aparentemente correctos, que “suenan bien”, pero no son ciertos. Cada vez lo hace menos, pero lo hace. Así que ¡no nos fiemos ciegamente! Hay que contrastar la información siempre. Y un aviso: cuanto menos sepamos de un tema, más fácil es cometer grandes errores cuando usamos la IA. Hay muchos ejemplos de esto: abogados que hicieron escritos referenciando a leyes inexistentes, trabajos de clase citando eventos que nunca sucedieron. O sea que, ¡mucho cuidado!.
10. La alfabetización digital es una necesidad para toda la sociedad
¿Alguien se imagina hoy un trabajo sin ordenadores o sin internet? ¿O desplazarse a todas partes solo caminando? Pues con la IA va a pasar exactamente lo mismo en muy poco tiempo. No es una opción, es una necesidad conocer y estar al día de las herramientas de IA generativa.
Reto de la semana: responder correos electrónicos complejos o tediosos
El desafío es: “contestar tu correo electrónico más difícil, de manera rápida y con el tono perfecto usando la IA generativa”. La regla de oro para la eficiencia es: Nosotros ponemos las ideas y la estrategia, y la IA pone la forma, el estilo y la corrección. Así mantenemos el control del mensaje y solo delegamos la parte mecánica de la redacción. Vamos con un ejemplo muy común que requiere ser firme y formal: Reclamación a la operadora de teléfono o internet por un cargo indebido en la factura.
El Paso 1 consistirá en definir la estrategia, la parte humana. Antes de ir a la herramienta de IA, definimos cinco puntos que realmente queremos que diga nuestro correo:
- Identificar el contrato y el número de factura afectados.
- Especificar el cargo indebido y el importe exacto que se reclama.
- Explicar brevemente por qué es incorrecto: no se contrató, ya estaba incluido, no se usó, etc.
- Solicitar una solución clara: la anulación o el reembolso del importe en la próxima factura.
- Indicar que, de no resolverse en 48 horas, se procederá a interponer una reclamación formal.
Una vez que tenemos claro el QUÉ, vamos al Paso 2, que consistiría en construir el prompt, o lo que es lo mismo, la instrucción para la herramienta de IA. Y aquí la clave es el tono. Hablaremos un día largo y tendido de cómo hacer prompts, pero un pequeño adelanto hoy: yo escribiría una instrucción con esta estructura:
«Actúa como un cliente exigente pero cortés. Redacta un correo electrónico de reclamación a una compañía de telecomunicaciones por un cobro indebido. El tono debe ser formal, firme y profesional, dejando constancia legal de la disconformidad. Necesitas expresar claridad en la petición y mencionar la vía de reclamación oficial. El correo debe incorporar obligatoriamente las siguientes cinco ideas:…»
Y justo después, pegamos las cinco ideas clave que definimos. Le estamos dando el CÓMO y le decimos el estilo formal y legalista que muchas veces nos cuesta tanto escribir. Esa es la diferencia entre un prompt genérico y un prompt que da un resultado profesional e impactante. En segundos, la IA nos devuelve un correo perfectamente articulado, dando forma adecuada a las ideas que queremos expresar. Hemos conseguido la máxima eficiencia: redacción formal y firme en tiempo récord.
¡Hay un Paso 3, el más importante de todos, y es solo humano! El Paso 3 consiste en revisar, personalizar y contrastar los hechos. Siempre hay que leer el resultado que nos da la IA. Por un lado, para personalizar alguna frase y que suene cien por cien a ti. Y por otro, el más crítico: Contrastar los hechos. Tienes que asegurarte de que el número de factura o el importe que has escrito se ha trasladado correctamente y que la IA no se ha inventado ningún dato sensible. Es el control total del flujo de trabajo: la IA quita la parte tediosa, el ser humano conserva la parte valiosa: estrategia, firmeza y verificación de datos. Hemos ganado tiempo para tomar decisiones importantes. Esto es aplicar la filosofía del «Alfonso supervitaminado» que decía antes.
¿Con qué herramienta se puede hacer esto? Otro día hablaremos de los tipos de modelos de lenguaje de gran tamaño, conocidos como LLM. Se puede utilizar por ejemplo Gemini, el mismo que utilizamos el otro día para hacer los cuentos. Pero se puede cualquier herramienta como ChatGPT o Claude. O alguna china: DeepSeek o Qwen. O alguna europea, como Mistral. Las veremos todas, poco a poco. Cualquiera de ellas nos sirve para esto.
En este caso hemos introducido el prompt anterior en Gemini, y hemos utilizado el modelo Gemini 2.5 Pro para redactar la carta. El resultado generado es el siguiente:
Asunto: Reclamación formal y solicitud de rectificación de factura N.º 13359834535 (Contrato N.º 2945678)
A/A: Departamento de Facturación y Reclamaciones de [Nombre de la Compañía de Telecomunicaciones]
Estimados señores:
Me dirijo a ustedes en calidad de titular del contrato N.º 2945678, con el fin de interponer una reclamación formal y dejar constancia fehaciente de mi absoluta disconformidad con la factura N.º 13359834535, emitida con fecha [Indicar fecha de la factura, si se conoce].
Tras una revisión pormenorizada de la misma, he constatado la inclusión de un cargo indebido que asciende a un importe total de 120,35 € (ciento veinte euros con treinta y cinco céntimos), concepto que incrementa de forma incorrecta el total de la factura.
El motivo de esta reclamación se fundamenta en que dicho cargo corresponde a un servicio [Opcional: Indicar el nombre del servicio si aparece en la factura] que en ningún momento ha sido solicitado, consentido ni contratado por mi parte, contraviniendo así los términos y condiciones de nuestro contrato.
En virtud de lo expuesto, exijo la inmediata rectificación de la factura mencionada. Solicito formalmente una de las siguientes soluciones:
- La anulación inmediata de la factura N.º 13359834535 y la emisión de una nueva factura corregida, excluyendo el importe reclamado.
- En caso de que el cobro ya se haya ejecutado, solicito el reembolso íntegro de los 120,35 € o, en su defecto, la aplicación de un saldo a favor por dicho importe exacto en el próximo ciclo de facturación.
Les requiero que me notifiquen por esta misma vía la recepción de esta reclamación y la solución que se aplicará para subsanar este error.
Otorgo a la compañía un plazo improrrogable de 48 horas hábiles, a contar desde la recepción de este correo, para confirmar la resolución favorable de esta incidencia.
Le informo de que, en caso de no recibir una respuesta satisfactoria en el plazo estipulado, o si la solución no se ajusta a lo solicitado, procederé sin más dilación a interponer la reclamación formal pertinente ante la Oficina de Atención al Usuario de Telecomunicaciones y los organismos de Consumo competentes.
Quedo a la espera de su pronta y definitiva respuesta.
Atentamente,
[Su Nombre Completo] [DNI/NIE del Titular] [Teléfono de Contacto] [Email de Contacto]
¿Aceptas el desafío? Queremos que compartas tu experiencia y las instrucciones que has usado en el reto.

