Cuando un Gobierno apaga la luz de la IA. El caso de Fable 5, de Anthropic



Seguimos con el capítulo 32 de “Inteligencia artificial generativa para gente real. Tu brújula para usarla bien”, una serie semanal para la Cadena Ser, en «A vivir Cantabria». Hoy hablamos de qué pasa cuando un Gobierno apaga la luz de la IA. Imagina que abre un restaurante nuevo en tu ciudad. Todo el mundo habla de lo increíble que es su comida, las críticas son espectaculares y se llena hasta arriba. Solo tres días después, alguien llega y lo cierra de golpe. Pero no lo hace el dueño por un problema técnico o de personal; lo hace el Gobierno. Y lo peor de todo: lo clausura sin darle al propietario una explicación detallada, amparándose únicamente en la «seguridad nacional» y dejando al negocio sin capacidad de réplica.

Esto, que parece el argumento de una película de intriga política, es exactamente lo que acaba de ocurrir en el corazón de la inteligencia artificial. El pasado 12 de junio fuimos testigos de un hito sin precedentes: por primera vez en la historia, un gobierno apretó el interruptor y dejó a cientos de millones de usuarios de todo el mundo sin acceso a la tecnología más avanzada del mercado.

Hoy quiero contarte al detalle qué ha pasado con los modelos Fable 5 y Mythos 5 de la empresa Anthropic, y por qué este «apagón» cambia por completo las reglas del juego para todos nosotros, vivamos donde vivamos.

El capítulo de hoy se puede escuchar en el programa aquí, a partir del minuto 18:33: https://cadenaser.com/audio/ser_cantabria_avivircantabria_20260628_130552_140000/

Todo empezó con una carta: un apagón global en cuestión de horas

Todo se desencadenó el 12 de junio a las 15:21 (hora de Nueva York). En ese preciso instante, la empresa tecnológica Anthropic recibió una carta del Gobierno de Estados Unidos que contenía una directiva de control de exportaciones. La orden era tajante e inmediata: debían desactivar sus dos modelos de inteligencia artificial más recientes, Fable 5 y Mythos 5.

La compañía no tuvo opción legal y acató la orden esa misma noche. De golpe, cientos de millones de personas en todo el planeta se quedaron a oscuras. No estamos hablando de una caída del servidor; estamos hablando de la retirada fulminante de un servicio. Lo asombroso es que Fable 5 se había lanzado apenas tres días antes, el 9 de junio, convirtiéndose de inmediato en el modelo de IA pública más capaz y potente del mundo, superando a sus competidores. Y en 72 horas, desapareció.

Para entender cómo hemos llegado a este punto de no retorno, tenemos que rebobinar unos meses atrás.

El origen del conflicto: de la «bomba» de Mythos al freno de mano de Fable 5

La historia de este cierre comenzó en abril de 2025, cuando Anthropic anunció el desarrollo de Mythos. En aquel momento, la empresa sacudió al sector tecnológico al admitir públicamente que este modelo era tan extraordinariamente avanzado encontrando fallos de seguridad en el software que consideraban que era demasiado peligroso liberarlo al público.

Capaz de detectar un agujero de seguridad informático oculto durante 27 años, Anthropic decidió que Mythos no podía estar en manos de cualquiera.

En lugar de comercializarlo en abierto, restringieron su uso a un selecto grupo de unas 50 organizaciones defensivas para tapar vulnerabilidades bajo el nombre de Proyecto Glasswing.

Sin embargo, la presión comercial por competir en el mercado de la IA es brutal. Mantener bajo llave tu mejor tecnología no es sostenible si tus rivales siguen avanzando. La solución de Anthropic fue crear Fable 5: un modelo que utilizaba el mismo motor ultrapotente de Mythos, pero rodeado de salvaguardas y filtros de seguridad extremadamente estrictos para bloquear cualquier uso malicioso. De hecho, eran unos frenos tan potentes que los usuarios se quejaron los primeros días de que el modelo era exageradamente restrictivo y se negaba a responder a peticiones cotidianas y completamente normales.

Anthropic aseguró haber dedicado miles de horas a testear estas protecciones junto al Gobierno británico, organizaciones independientes y sus propios equipos de «red teaming» (hackers éticos). Nadie había logrado saltarse los filtros de forma generalizada. El éxito de su lanzamiento el 9 de junio fue rotundo. Entonces, ¿qué falló?

Una llamada telefónica, un gigante competidor y el «marketing del miedo»

Lo que provocó la drástica decisión del Gobierno estadounidense no fue una auditoría pública, sino una llamada de teléfono. En concreto, una conversación entre el consejero delegado de Amazon y funcionarios de la administración de Donald Trump. Durante esa llamada, se trasladó que los ingenieros de Amazon habían descubierto un «truco» (un jailbreak) capaz de saltarse las férreas protecciones de Fable 5.

Aquí la situación se vuelve, cuanto menos, intrigante: Amazon es uno de los mayores inversores de Anthropic (con miles de millones inyectados), pero al mismo tiempo es su competidor directo.

Anthropic no tardó en publicar un comunicado duro y directo. Aunque acataron la orden, dejaron claro de dónde venía la alerta y aportaron datos técnicos cruciales:

  • Tras analizar el supuesto «truco» de Amazon, comprobaron que las vulnerabilidades señaladas eran menores y ya conocidas.
  • Modelos de la competencia que están totalmente abiertos al público (como GPT-5.5 de OpenAI) hacen exactamente lo mismo sin activar ninguna alarma gubernamental.

A raíz de esto, es inevitable pensar en la paradoja en la que se ha metido la propia Anthropic. Durante meses, la compañía ha construido su identidad de marca basándose en la responsabilidad y el aviso de que sus modelos eran potencialmente peligrosos. Sam Altman, director de OpenAI, ya les acusó en su día de hacer «marketing del miedo», comparando su estrategia con decir: «Hemos construido una bomba, íbamos a tirártela encima, pero ahora te vendo el búnker por cien millones». Al final, tanto avisar de que tenían la IA más peligrosa del planeta ha hecho que el Gobierno les escuche… y actúe contra ellos.

¿Por qué una orden de EE. UU. nos deja sin IA en España?

La orden emitida por Washington era una directiva de «control de exportaciones», lo que legalmente significaba prohibir que cualquier persona que no fuese ciudadana estadounidense tuviera acceso a Fable 5. Como Anthropic no tiene la capacidad técnica de verificar en tiempo real, segundo a segundo, la nacionalidad de los cientos de millones de usuarios que se conectan a su plataforma, se vio obligada a tomar la única vía posible: apagar el modelo para todo el mundo.

Este suceso marca un antes y un después por las profundas implicaciones que tiene en tres niveles clave:

1. La quiebra de la soberanía tecnológica internacional

Hasta ahora, estábamos acostumbrados a que países como China o Irán bloquearan aplicaciones o webs dentro de sus fronteras. Lo que hemos visto ahora es lo opuesto: un solo gobierno toma una decisión interna y, en cuestión de horas, afecta al planeta entero, privando a ciudadanos, estudiantes y empresas de otros países de una tecnología puntera sin que sus respectivos gobiernos hayan tenido voz ni voto.

Esto ha encendido las alarmas de la llamada «soberanía de IA». Expertos de la India ya han alzado la voz recordando que los modelos comerciales estadounidenses son inseparables de la geopolítica de Washington: cuando usas su IA, estás usando también su política exterior. En el Reino Unido, cargos ministeriales han señalado que este incidente debe ser un acicate definitivo para invertir en tecnologías e infraestructuras propias si no quieren que les apaguen las herramientas de trabajo de la noche a la mañana.

2. La debilidad de la regulación europea

Europa presume de tener la legislación sobre IA más avanzada y garantista del mundo (la Ley de IA). Sin embargo, este caso demuestra una cruda realidad: puedes tener la mejor regulación del mundo dentro de tus fronteras y, aun así, quedar completamente a merced de una decisión ejecutiva tomada a miles de kilómetros de distancia.

3. La falta de un proceso justo y transparente

Es evidente que existe un argumento legítimo a favor de la actuación del Gobierno: si los modelos más potentes adquieren capacidades ofensivas reales contra infraestructuras críticas, los estados tienen la obligación de aplicar el principio de precaución. El problema aquí no es la supervisión, sino el cómo.

Anthropic lo resumió a la perfección en su réplica: ellos defienden que los gobiernos tengan la potestad de bloquear despliegues inseguros, pero esto debe ocurrir bajo un marco transparente, justo, claro y basado en evidencias técnicas demostrables. Lo ocurrido el 12 de junio careció de todo eso: se ejecutó basándose en una denuncia verbal de un competidor, sin pruebas por escrito, sin dar derecho a réplica técnica y sin opción a recurso inmediato.

Reflexión final: ¿quién escribe las reglas de nuestro futuro?

A día de hoy, Anthropic ha conseguido restaurar Fable 5 para que el público tenga acceso. Pero hay algo que ya no se puede borrar: el precedente está sentado. Ya se ha demostrado que el interruptor global existe y funciona.

No nos equivoquemos. No debe preocuparnos únicamente el hecho de que una IA sea capaz de encontrar agujeros de seguridad en un código informático. Lo verdaderamente preocupante es descubrir que la arquitectura de poder que rodea a la inteligencia artificial se está construyendo a una velocidad de vértigo y de la forma más opaca posible.

Hoy ha sido Anthropic, pero mañana será otra empresa u otra tecnología estratégica. Actualmente, las reglas del juego de la tecnología que va a transformar nuestra civilización las están escribiendo un puñado de empresas gigantes, un gobierno y sus intereses políticos y comerciales específicos. El resto del mundo, de momento, solo mira y sufre las consecuencias como daño colateral.

Por eso es tan importante que nos enteremos de lo que pasa detrás de las pantallas. Debemos empezar a exigir a nuestros representantes que tomen cartas en el asunto y construyan marcos internacionales reales y equilibrados. Porque si no decidimos nosotros cómo queremos que se gobierne la tecnología del futuro, ten por seguro que otros lo decidirán por nosotros.

¿Qué opinas de este apagón tecnológico? ¿Crees que el Gobierno de EE. UU. actuó correctamente por seguridad o que se trata de un abuso de poder geopolítico? Te leo en los comentarios.

Fuentes y enlaces de interés

Versión oficial de Anthropic:

Cobertura informativa (los hechos):

Visión crítica con Anthropic (la paradoja del «marketing del miedo»):

Visión técnica y de seguridad (defensa en profundidad, jailbreaks):

Visión sobre soberanía de IA y dependencia tecnológica:

Visión reflexiva sobre regulación y control de capacidades:

«Fable 5 and the gatekeeping of human reasoning» — Diplo (DiploFoundation) — https://www.diplomacy.edu/blog/fable-5-and-the-gatekeeping-of-human-reasoning/


Nos cogemos vacaciones radiofónicas en verano. ¡Hasta pronto!


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