¿Cómo hacer un buen prompt? Guía definitiva. Reto: instalar una IA en local



Seguimos con el capítulo 9 de “Inteligencia artificial generativa para gente real. Tu brújula para usarla bien”, una serie semanal para la Cadena Ser, en «A vivir Cantabria», junto a Conchi Castañeda. En este noveno capítulo hablamos en detalle de una palabra que hemos pronunciado muchas veces en esta sección. Una palabra que suena un poco rara, pero que es fundamental para relacionarnos con las herramientas de inteligencia artificial: el prompt. Se puede escuchar el programa aquí, a partir del minuto 11:05: https://cadenaser.com/audio/ser_cantabria_avivircantabria_20260111_130345_140000/

Mucha gente nos comenta que esto de la IA no es para tanto, que el resultado que obtienen no es lo que esperaban. Pero, ¿puede que lo que pase es que no estamos redactando bien esas instrucciones? Hoy vamos a ver qué es un prompt y cómo redactarlo para obtener los mejores resultados.

¿Qué es exactamente un prompt?

El prompt es, básicamente, la instrucción que le das a una herramienta de inteligencia artificial. O dicho de otra forma: cómo le pides las cosas para que te entienda y te sea útil. Es el punto de partida de cualquier interacción.

Una cosa que nos gustaría que quedara clara es que la IA no lee la mente, al menos todavía. La IA simplemente interpreta lo que le dices o lo que le escribes. Si no se lo explicas bien, de forma precisa, la IA puede devolver resultados extraños, poco procedentes, o ponerse creativa y dar sorpresas desagradables.

Esto no va tanto de «trucos secretos» como de explicarse bien. Redactar un prompt es como pedir un café en una cafetería: no es lo mismo decir “ponme un café” (donde el abanico de tipos que te pueden traer es inmenso) que decir “quiero un café con leche sin lactosa, corto de café y con dos sobres de azúcar”. Si eres específico, el resultado se ajustará mucho mejor a lo que deseas.

O imaginad pedir una pizza diciendo simplemente «ponme una pizza». Sin especificar ingredientes o masa, te traerán cualquier cosa basándose en las muchas combinaciones posibles. Pero si dices «pizza margarita, masa fina», estás afinando mucho más.

Preguntar bien es pensar bien

Aunque la IA entienda cada vez mejor el lenguaje cotidiano, hacer buenos prompts sigue dependiendo de una habilidad humana de toda la vida: comunicarse bien. Si escribimos una instrucción sencilla tipo “hazme un escrito sobre cambio climático”, la IA va a rellenar los huecos. Si la petición es ambigua, responde lo que cree que quieres, no lo que necesitas.

Un buen prompt es expresarse con intención: explicar el objetivo, el contexto y el tipo de respuesta (un resumen, una lista, un plan, un texto para adolescentes…). Es igual que cuando le encargas algo a un compañero de trabajo: si no le dices qué necesitas, te lo hará «a su manera». Y luego vienen las frases de «yo pensé que…».

Preguntar bien y dar buenas instrucciones es, en el fondo, pensar bien. Nos ayuda a ordenar ideas, distinguir lo importante de lo accesorio y poner límites útiles. Al final, diseñar buenos prompts nos hace mejores «explicadores» en la vida real, con compañeros, familia o alumnado.

Los ingredientes clave para evitar «alucinaciones»

Para que la IA no rellene huecos con imaginación de más, hay consejos directos que debemos seguir:

  1. Claridad y concisión: Frases directas, sin ambigüedad. En vez de «cuéntame cosas del cambio climático», mejor: «Define ‘mitigación’ y ‘adaptación’ al cambio climático y pon 3 ejemplos de cada una en una ciudad como Sevilla. En lista, sin tecnicismos». Incluso puedes adjuntar un archivo o web de referencia.
  2. Contexto: Importantísimo. Siguiendo el ejemplo anterior, indicar que soy un educador ambiental y necesito la información para una charla a estudiantes de 4º de ESO.
  3. Formato: Define el resultado. Una lista, tabla, párrafo, 2000 palabras, una poesía, presentación con imágenes… Si no lo defines, la IA decide por ti.
  4. Fuentes: Es importante pedir referencias, que cite legislación o aporte estudios científicos. Esto nos protege de tragarnos una respuesta inventada. Añadir frases como «si no hay datos, dilo» o «no inventes cifras» reduce el riesgo de «fantasía creativa». Y recordad: siempre hay que comprobar las referencias, porque a veces puede citar mal.

La fórmula infalible: ROL, CONTEXTO, TAREA, TONO y FORMATO

He utilizado durante mucho tiempo una fórmula que me gusta por su sencillez y eficacia. Consiste en indicar: ROL, CONTEXTO, TAREA/PREGUNTA, TONO y FORMATO.

Veamos un ejemplo práctico muy completo. Imaginemos que queremos desarrollar un plan de acción para reducir plásticos en un centro educativo. Así desglosaríamos el prompt:

  • 1. ROL: Actúa como educador/a ambiental con experiencia en centros escolares.
  • 2. CONTEXTO: Es para un instituto. Público: alumnado de 12 a 16 años. Objetivo: reducir el uso de plásticos de un solo uso durante el próximo trimestre. Limitaciones: presupuesto bajo, medidas realistas, nada de “soluciones mágicas”. Si te falta información, indícalo y propón qué dato faltaría.
  • 3. TAREA/PREGUNTA: Diseña un plan de acción para reducir plásticos de un solo uso en el instituto e incluye una mini campaña de comunicación para que la comunidad educativa se sume.
  • 4. TONO: Cercano, motivador, con humor blanco, sin regañar ni culpabilizar. Si no especificamos, igual nos responde como un notario o como un poeta del Siglo de Oro.
  • 5. FORMATO DE RESPUESTA:
    1. Tabla con 8 acciones: indica responsable, coste, impacto y cómo medirlo.
    2. Lista de 5 mensajes tipo eslogan para carteles.
    3. 3 ideas de retos semanales para el alumnado, que sean muy fáciles de ejecutar.
    4. Cierra con un resumen de 4 líneas.

También podemos decirle que incluya elementos propios, como un eslogan que ya nos guste o una ficha de actividad de referencia, para que rellene los huecos de forma coherente. Se trata de mantener el control sobre el flujo de trabajo; que la IA no nos haga el trabajo, sino que nos lo facilite y mejore.

Iterar y el «metaprompting»

¿Sale perfecto a la primera? Casi nunca. No hay que frustrarse. Lo normal es ir refinando, trabajar con prompts iterativos. Significa ajustar en la misma conversación: «hazlo más corto», «usa un tono menos formal», «el punto 3 está bien pero desarrolla más el 5 incluyendo esta idea: …».

Un consejo práctico: en lugar de decir «no me gusta» (que es muy vago), es mejor ser específico o decidle lo que NO se quiere: «sin tecnicismos», «no uses metáforas», «nada de frases hechas».

Y para proyectos complejos, mi opción favorita es el metaprompting: usar la IA para crear el prompt para la propia IA. Es tan sencillo como decir: «Chatbot, actúa como un experto en ingeniería de prompts. Necesito que escribas la mejor instrucción posible para generar [lo que necesites] incluyendo Rol, Contexto, Tarea, Tono y Formato».

Por ejemplo, si necesitamos un guion para redes sociales, le diríamos: «Necesito el prompt ideal para que me generes un guion breve para Instagram, TikTok, Facebook y X sobre ‘cómo pedir bien a una IA’, duración 45 segundos, tono divertido. Hazme 3 versiones: muy divertida, neutra y más seria». Primero diseñamos la instrucción con ayuda del chatbot, y luego introducimos esa instrucción retocada en el propio chatbot.


EL RETO: Instalar una IA en local (privacidad total)

Para terminar, vamos con el reto de la semana. Muchas personas me han escrito preocupadas por la privacidad de sus datos en la nube y quieren saber cómo instalar una IA en su ordenador, sin internet, sin nube y sin cuentas.

Sí, se puede hacer de forma totalmente gratuita, pero hay un peaje: hace falta un buen ordenador.

¿Qué equipo necesitamos?

Para ejecutar estos LLM (modelos de lenguaje grandes) en local, lo crítico es la memoria RAM y la tarjeta gráfica:

  • RAM: Mínimo 16 gigas. Mejor si son 32, y si tienes 64, mejor aún.
  • Gráfica: Lo ideal es una potente, como las que usan los que juegan a videojuegos. Si el ordenador es muy básico, la IA irá lentísima y será un rollo trabajar así.+1

Pasos para la instalación

  1. Instalar el «cuerpo»: Primero descargamos LM Studio (gratuito). Esta herramienta es el cuerpo, pero le falta el cerebro.
  2. Descargar el «cerebro» (Modelos): Dentro de LM Studio, pulsamos en la lupa (arriba derecha) para buscar modelos. Son de código abierto y hay decenas: los chinos Qwen y Deepseek, el francés Mistral, Gemma de Google, Llama de Meta….
  3. ¿Cuál elegir?: Si tu equipo es normalito, busca los que pongan 3B, 7B u 8B. Son más ligeros (unos 3 gigas). Fijaos en las letras de compresión: Q4 o Q5 son un buen equilibrio (Q4 ocupa menos, Q8 es más pesado y fiel). Le dais al botón Download.
  4. Hablar: Vais a la pestaña de Chat (izquierda), seleccionáis el modelo de entre los que están descargados en un desplegable situado en la parte superior central de la interfaz y ya podéis empezar a interaccionar.

¡Y listo! Ya tenéis un chatbot en vuestro ordenador, sin conexión a internet, sin servicios en la nube, de manera totalmente gratuita y con vuestros datos completamente a salvo. Otra opción similar es AnythingLLM.

¡Esperamos que os animéis a probarlo y a mejorar vuestros prompts!

¡Hasta la semana que viene!


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