En el libro se hace referencia a un estudio que determina que se han superado 6 de los 9 límites planetarios, pero un estudio actualizado de 2025 establece que se han superado ya 7 de los 9 límites: Planetary Boundaries Science (PBScience), 2025: Planetary Health Check 2025. Potsdam Institute for Climate Impact Research (PIK), Potsdam, Germany. https://www.planetaryhealthcheck.org/
El PIK anuncia que siete de las nueve “fronteras planetarias” ya están sobrepasadas, con una novedad clave en 2025: la acidificación del océano entra por primera vez en la zona de peligro. A las fronteras ya transgredidas —cambio climático, integridad de la biosfera, cambio de uso del suelo, uso de agua dulce, flujos biogeoquímicos (N y P) y entidades novedosas— se suma ahora el océano, empujado sobre todo por la quema de combustibles fósiles y la deforestación. El informe subraya que todas estas siete muestran tendencias de empeoramiento, elevando el riesgo de desestabilización del sistema Tierra y de puntos de no retorno. Solo la capa de ozono y la carga de aerosoles permanecen dentro de límites seguros. El foco marino es especialmente preocupante: el pH superficial ha caído ~0,1 unidades desde la era preindustrial (un aumento del 30–40 % en acidez), afectando ya a organismos sensibles como pterópodos y poniendo en riesgo arrecifes fríos y tropicales y cadenas tróficas con implicaciones para pesquerías y seguridad alimentaria. Aun así, el PIK recuerda que las políticas coordinadas funcionan: la recuperación del ozono y la reducción de aerosoles prueban que es posible cambiar de trayectoria si se actúa con urgencia y a escala en la reducción de emisiones fósiles y de otras presiones sistémicas.


https://www.pik-potsdam.de/en/output/infodesk/planetary-boundaries
Cómo leer la imagen: es un “reloj” con nueve sectores. El verde es el Espacio Operativo Seguro; amarillo/naranja, riesgo creciente; rojo/morado, alto riesgo. Cada cuña muestra cuánto se alejan los indicadores de control del estado holocénico. En 2025, las cuñas de clima, biosfera, sistemas terrestres, agua dulce, nutrientes, nuevas entidades y acidificación del océano se internan en zonas rojas; aerosoles y ozono permanecen en verde. Es una radiografía que combina alerta y hoja de ruta: donde hubo políticas sostenidas (ozono, calidad del aire), hay recuperación.
En clima, los valores actuales muestran por qué hablamos de “zona de peligro”: 423 ppm de CO₂ frente a un límite de 350 ppm, y +2,97 W/m² de forzamiento radiativo, por encima del umbral seguro de +1 W/m². Esto aumenta el riesgo de puntos de no retorno y agrava impactos ya visibles. PlanetaryHealthCheck2025
La biosfera pierde resiliencia: las extinciones se sitúan entre 100–1000 E/MSY (cuando el límite es 10) y la apropiación humana de la productividad primaria (HANPP) ronda el 30 % (límite 10 %, alto riesgo ≥20 %). En sistemas terrestres, la cobertura forestal global cae a ~59 %, lejos del 75 % mínimo seguro. PlanetaryHealthCheck2025 PlanetaryHealthCheck2025
El agua dulce también se desestabiliza: 22,6 % de la superficie terrestre presenta anomalías de caudal (agua azul) y 22,0 % de humedad del suelo (agua verde), cuando los límites son 12,9 % y 12,4 % respectivamente. PlanetaryHealthCheck2025
Los flujos de nutrientes siguen desbordados: nitrógeno intencional de 165 Tg/año (límite 62) y fósforo aplicado de 18,2 Tg/año (límite 6,2). Son cargas que alimentan eutrofización, pérdida de biodiversidad y zonas muertas. PlanetaryHealthCheck2025
En nuevas entidades (químicos, plásticos, organismos modificados), el límite se fija por precaución en 0 % de liberación sin evaluación de seguridad. Hoy la realidad está muy lejos de ese requisito, así que el límite se considera rebasado. PlanetaryHealthCheck2025
Las dos buenas noticias: la diferencia hemisférica de aerosoles baja a 0,063 (límite 0,10), y el ozono se mantiene en torno a 285–286 DU, por encima del umbral de 277 DU, consolidando la recuperación iniciada con el Protocolo de Montreal.
