Seguimos con los capítulos que nos restan de la segunda parte del libro, la correspondiente a cómo está cambiando nuestro planeta. Son otros 12 capítulos, ¡pero poco más de 30 páginas! Con lo que podemos seguir el ritmo sin problema durante la semana. 5 páginas por día es más que asumible… ¿o no? ¡Anímate a participar a poner tu comentario en esta entrada del blog!. Estos son los capítulos objeto de comentario y reflexión:
2.13. Microplásticos Karin Kvale / Investigadora principal del instituto GNS Science y experta en el modelado del rol de la ecología marina en los ciclos biogeoquímicos globales.
2.14. Aguas continentales Peter H. Gleick / Cofundador y presidente emérito del Pacific Institute, miembro de la Academia Nacional de Ciencias de EE. UU.; hidroclimatólogo.
2.15. Está mucho más cerca de lo que creemos / Greta Thunberg
2.16. Incendios forestales Joëlle Gergis / Profesora de Ciencias Climáticas en la Universidad Nacional de Australia y autora principal del Sexto Informe Anual del IPCC.
2.17. La Amazonia Carlos A. Nobre / Científico del sistema de la Tierra en The Amazon, catedrático de la Comisión de Ciencia para el Amazonas y organizador del proyecto Amazonia 4.0. Julia Arieira / Ecóloga vegetal y científica del sistema de la Tierra en la Universidad Federal Espírito Santo de Brasil. Nathália Nascimento / Geógrafa y científica del sistema de laTierra en la Universidad Federal Espírito Santo de Brasil.
2.18. Bosques boreales y templados
Beverly E. Law / Profesora emérita de Biología del Cambio Global y Sistemas Terrestres en la Universidad Estatal de Oregón.
2.19. Biodiversidad terrestre Adriana De Palma / Científica del Foro Económico Mundial de Jóvenes Científicos e investigadora del Museo de Historia Natural de Londres. Andy Purvis / Investigador de la biodiversidad del Museo de Historia Natural de Londres y autor principal y coordinador la primera, Evaluación Global de la Biodiversidad y los Servicios Ecosistémicos del IPBES.
2.20. Insectos Dave Goulson / Profesor de Biología en la Universidad de Sussex y autor de más de cuatrocientos artículos científicos sobre la ecología de los insectos, y de, entre otros libros, Silent Earth.
2.21. El calendario de la naturaleza Keith W. Larson / Ecólogo que investiga el cambio ambiental en el Ártico y director del Centro Ártico de la Universidad de Umeå.
2.22. El suelo Jennifer L. Soong / Científica del carbono en Corteva; científica asociada en la Universidad Estatal de Colorado y del Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley.
2.23. El permafrost Örjan Gustafsson / Profesor de Biogeoquímica en la Universidad de Estocolmo y miembro electo de la Real Academia de las Ciencias sueca.
2.24. ¿Qué sucede con un calentamiento de 1,5, 2 y 4 °C? Tamsin Edwards / Científico del clima del King’s College de Londres, uno de los autores principales del IPCC y divulgador científico especializado en las incertidumbres del aumento del nivel de los mares.
En el capítulo 2.13 analizamos qué está pasando con los microplásticos en el planeta, especialmente en los océanos. Hemos comentado en el repaso semanal de noticias en muchas ocasiones en En Plan Planeta que cada vez más estudios nos sorprenden con nuevos hallazgos de microplásticos. No solo en cualquier parte del planeta: alta montaña, polos, fondos oceánicos, atmósfera… También en los seres vivos, incluidos nosotros. Están en nuestra orina, en nuestra sangre, en nuestros tejidos… Más allá de las consecuencias en nuestra salud, también pueden suponer desequilibrios que agudicen el problema del cambio climático. ¿Te habías parado a pensar que los microplásticos también podrían ser un agravante para el cambio climático?
El capítulo 2.14 aborda las aguas continentales. Cuando estudiaba Geografía en la Universidad me llamó la atención que en una de las clases se nos anunció que el control del agua producía conflictos bélicos en el mundo. En concreto se puso de ejemplo los Altos del Golán. Me resultaba extraño entonces concebir este escenario. Desde entonces, numerosos conflictos tienen de fondo como un ingrediente fundamental la lucha por el control del agua. Con la agudización de la crisis climática, es previsible que este problema empeore, debido a la extensión de las seguías y a la sobreexplotación de recursos, superándose el «pico de agua», el punto en que extraer más agua del entorno es imposible, física, económica o ambientalmente. En España no somos ajenos a conflictos internos por la disponibilidad de agua, y como ejemplo el trasvase Tajo-Segura puede ser representativo. ¿Cómo crees que el cambio climático nos va a afectar en nuestro país en relación con la gestión y disponibilidad de recursos hídricos en los próximos 30 años?
En el capítulo 2.15 Greta vuelve a darnos un meneo en busca del despertar colectivo. Ejemplifica el modus operandi de la anestesia institucional a la que nos vemos sometidos cuando los gobiernos prometen, no cumplen y vuelven a prometer para no cumplir. Y para más inri nos deleita con el ejemplo de cómo considerar la quema de biomasa como renovable puede agravar el problema de la concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera. ¿Se te ocurre alguna forma para salir del bucle en promesas no cumplidas al que nos tienen acostumbrados los poderes políticos a escala internacional?
Megaincendios. Solo oír el nombre nos hace estremecernos. En nuestras retinas están las imágenes de los incendios de Australia en 2019-2020, que calcinaron 24 millones de hectáreas, muriendo o desplazándose 3000 millones de animales. Este capítulo 2.16 lo deja bien claro: «Cuanto más se caliente el planeta, más frecuentes y extremos serán los incendios. Con la extensión de la temporada de incendios a zonas y a periodos que antes fueron fríos, arderán más bosques, liberando cantidades enormes de carbono en la atmósfera, lo que incrementará aún más el calentamiento. Esta retroalimentación positiva es como presionar el pedal del gas de un coche«. ¿Algo que decir? No hay más preguntas señoría.
«El Amazonas es el pulmón del planeta». ¿Quién no ha oído esta frase alguna vez? Sin entrar en la oportunidad y rigurosidad de la frase, el capítulo 2.17 explica que sin duda la Amazonia se trata de un elemento esencial en el sistema climático del planeta. Se captura mucho dióxido de carbono, se reducen las temperaturas de la superficie terrestre y se generan precipitaciones, minimizando efectos de sequías y olas de calor en la zona. Pero algo está cambiando en los últimos años. Se observa aumento de temperatura y reducción de humedad. ¿Por qué? Tanto por el cambio climático de origen antropogénico como por la transformación en el uso de la tierra, en especial por la sustitución de zonas forestales por zonas de cultivo o ganaderas, la quema de residuos agrícolas, las explotaciones mineras y el incremento de los incendios forestales. Están aumentando en la Amazonia las olas de calor y las sequías. Cada vez más estudios apuntan a que está cerca el punto de inflexión que nos conduzca a estadios de bosque más degradado con consecuencias serias para el sistema climático. Las cifras sobre deforestación son colosales. ¿Hasta cuándo vamos a seguir permitiendo esta espiral de destrucción? ¿Hay algo que podamos hacer desde aquí, al otro lado del charco?
«No solo de la Amazonia vive la absorción de carbono en zonas forestales del planeta«. Puede ser una buena frase resumen de lo que aparece recogido en el capítulo 2.18. He aquí un extracto: «Los bosques naturales en zonas boreales y templadas pueden desempeñar un papel crucial en la mitigación del cambio climático y la pérdida de biodiversidad, pero solo si se los deja crecer durante más tiempo. En cambio, la «silvicultura sostenible», tan extendida en esos territorios, es mucho menos eficaz, ya que se centra en proporcionar un suministro sostenible de madera, no en dar respaldo a ecosistemas sostenibles. Lo que necesitamos, en cambio, es dejar que los bosques maduros y viejos crezcan más e incrementar de modo sustancial el tiempo entre talas en terrenos forestales. Eso contribuirá a aumentar el almacenamiento y la acumulación de carbono. La reforestación y la forestación también ayudan, pero no tanto. La protección de los bosques hace que el carbono se quede en ellos y fuera de la atmósfera, y protege la biodiversidad y las fuentes de agua, como muestran los bosques templados húmedos. Si queremos mitigar el cambio climático y proteger la biodiversidad, es vital evitar mayores pérdidas y restablecer los ecosistemas forestales ricos en carbono y en especies«. ¿De qué forma compaginar el aprovechamiento de los recursos forestales con el mantenimiento de unos ecosistemas forestales sanos sin degradación significativa?
¿Qué hay de la biodiversidad terrestre y qué relación tiene con el cambio climático y con el ser humano? En el capítulo 2.19 se habla de la triple oleada de cambio producido en los ecosistemas a raíz de la capacidad y necesidades de transformación del entorno del ser humano. Agricultura, ganadería, minería, deforestación y aumento exponencial de consumo de recursos implican grandes cambios en los ecosistemas. Pero a esta acción directa se está uniendo en los últimos tiempos la amenaza del cambio climático antropogénico. «Aunque el cambio climático aún no ha llevado a tanta pérdida de biodiversidad como el uso de la tierra por parte del ser humano, las alarmas ya están sonando«. Además, los ecosistemas con menos biodiversidad absorben menos carbono y son menos resilientes a las inclemencias meteorológicas, con lo que el círculo vicioso está en marcha. Una vez más, se demuestra que todo está relacionado. Los distintos elementos del sistema están interconectados, y nuestra intervención afecta tanto directa como indirectamente. ¿Habrá una cuarta oleada de cambio? ¿Será mejor o peor que las anteriores?
Los que ya peinamos canas recordaremos que los viajes largos en coche en la década de los 80 del siglo XX eran sinónimo de parabrisas infestados de cadáveres de múltiples insectos de numerosas especies. Sin embargo, hoy pueden recorrerse cientos de kilómetros sin apenas estamparse unos pocos ejemplares en el cristal de nuestro vehículo. Es el llamado «fenómeno del parabrisas». Y sí, es un fenómeno estudiado. El capítulo 2.20 nos indica que el número de insectos está disminuyendo y tiene implicaciones importantísimas en nuestros ecosistemas y en nuestro modo de vida. Debería preocuparnos. Y mucho. ¿Eras consciente de la existencia de este «fenómeno del parabrisas»? ¿Cuál de las funciones de las que desempeñan los insectos es la que más te llama la atención?
La fenología es la ciencia que estudia la relación entre los factores climáticos y los ciclos de los seres vivos. En un contexto de cambio climático donde las condiciones cambian y además de forma rápida e imprevista, los seres vivos pueden tener serias dificultades de adaptación. En el capítulo 2.21 se nos muestran ejemplos de estas dificultades y de las implicaciones que tienen no solo para las distintas especies y sus ecosistemas, sino también para nuestro modo de vida. ¿Te habías parado a pensar que variaciones en la fenología pueden implicar menor disponibilidad de alimento para los seres humanos?
El capítulo 2.22 pone encima de la mesa un factor muchas veces olvidado pero que sin duda es un elemento clave: el suelo. Un reservorio fundamental de carbono que con el cambio climático puede llegar a experimentar un bucle de retroalimentación: más temperatura implica más actividad de microorganismos en el suelo. Más actividad de microorganismos implica más emisiones de CO2 a la atmósfera. Más emisiones de CO2 a la atmósfera implica aumento de temperaturas en el planeta que retroalimenta más todo el proceso. Eso sin hablar del peligro que implica la descongelación del permafrost, que supondría la emisión de una ingente cantidad de gases de efecto invernadero. La conclusión, la misma que en muchos de los capítulos de esta parte del libro: hay que reducir de forma urgente la emisión de gases de efecto invernadero de origen antropogénico. ¿A qué esperamos?
«El permafrost es una mezcla de suelo, sedimento, turba antigua, rocas, hielo y materia orgánica que permanece congelada todo el año y que se halla en la tierra y bajo el agua. Los primeros metros de la masa ártica albergan la mitad del carbono de todos los suelos del mundo, más o menos el doble del que contiene la atmósfera en forma de CO2, y doscientas veces más metano«. Con esta frase extraída del capítulo 2.23 queda claro que el permafrost tiene entidad suficiente en relación con el cambio climático como para que le prestemos la atención que merece. ¿Nos ponemos a ello?
Finalizamos este maratón de consecuencias del cambio climático en el planeta con escenarios en función de distintos niveles de calentamiento en el planeta. El capítulo 2.24 nos ilustra cómo muchos fenómenos de meteorología extrema seguirán empeorando: sequías, lluvias torrenciales, calor extremo… El planeta puede convertirse en un lugar inhóspito e inhabitable para el ser humano. ¿Es lo que queremos? Estamos a tiempo de limitar los daños lo máximo posible. Sabemos cómo hacerlo. ¿Estaremos a la altura?
Hemos visto otros 12 capítulos en esta sesión de la segunda parte del libro. Te invito a que dejes comentarios respondiendo a alguna de las preguntas que aparecen dispersas por esta publicación de la web, o destacando cualquier aspecto que te haya llamado especialmente la atención de todo lo que hemos leído.
El jueves que viene, 2 de marzo, en el directo de Twitch en el canal En Plan Planeta, comentaremos en directo estos capítulos y lo más destacado de los comentarios que recibamos en el blog. También seguiremos compartiendo ideas para ir dando forma a la CUÑADOPEDIA sobre cambio climático, que realizaremos de forma colaborativa en un documento de Google docs: https://docs.google.com/document/d/1F7ZNGLYjsqj6UfO3AIDvZ76uLUwMDvcz_o6He4Uh6p0/edit?usp=sharing
¡Nos leemos!

